No se que paso esa tarde...pero tu mano y mi mano se entrelazaron.
Y mi cabeza choco estrellada contra un cosmos lleno de corazones rojos.
Y mi corazón, en tanto, llego a una utopía de lluvia lleno de chocolate con nuez.
Corrimos por dulces praderas de gomitas, para ahuyentar a los caramelos duros y siempre abrazar a los blandos.
Toboganes de turrón hacían la tarde placentera...copada.
Sonriendo, con la cara llena de helado de frutilla nos besamos.
Dulces recuerdos.
1 comentario:
(Ante todo ofrezco mis disculpas...)
De leer su blog... me dieron ganas de salir al kiosco a conseguir más dulzura!
Publicar un comentario